Esto pretende ser un relato recuerdo de las celebraciones que se hacían en, por lo menos, los siglos XIX y XX que, aunque con alguna variación, eran herederas de las costumbres y ritos anteriores. La pretensión es que quede en la memoria las maneras que tenían nuestros antepasados de hacer las cosas. Mucho de eso lo viví y mucho también se lo oí a los que iban a charlar y pasar un ratillo a la taberna que tenía mi familia en la calle de los Labradores. A ellos le debo gran parte de las cosas de las que escribo en estos relatos. Mi agradecimiento.
La relación de los festejos la voy a contar de forma cronológica.