domingo, 18 de enero de 2026

El Ciclo agrícola en Alcañices

Podría haber titulado este relato “Ciclo agrícola en Aliste” pero, aunque supongo que la manera de realizar y organizar los trabajos sea idéntica, como es Alcañices lo que más conozco, me voy a limitar a relatar como se hacían en la Villa.

La forma de cultivar los cereales era por año y vez, esto es: se hacía barbecho, lo que significaba que a las tierras se las dejaba un año de descanso. Había dos faceras, manera de designar cada uno de los sitios que se sembraban cada año. Una al este: la de Sahú -entre la carretera de Rabanales y la de Zamora- y al oeste la del Teso de las viñas -desde la carretera de San Vitero a la de Tres Marras-. Eso influía en el tiempo en que se acotaban y desacotaban los valles de Sahú y de Palazuelo. O sea, cuando se permitía o no que los ganados podían pastar en ellos.

miércoles, 26 de febrero de 2025

El contrabando

Dedicarse al contrabando -a la Raya- nunca se ha visto en Alcañices como algo ilegal. Bueno, quizás ilegal sí pero no como algo ilegitimo. Quien más, quien menos, en alguna ocasión hemos participado en este comercio (recuerdo que alguna vez el inefable Barré me decía: he podado en el prado de Las Urrietas unos robles y entre las ramas dejé el fardo, mañana trae el carro y debajo de la leña lo llevamos). 

Desde una navaja de Malhadas o de Palaçoulo hasta un televisor de color o una cubertería, cuando en España -o “en este país” como dicen ahora los políticos- estaban muy caros los pasábamos de Portugal. Alguna ventaja tiene que tener la cercanía. 

sábado, 30 de septiembre de 2023

¿Quién es Dios?

No piensen que este aparatoso  título es una tesis teológica o filosófica, se trata sencillamente de contar las repuestas que dio a las preguntas que le hicieron a una niña a la que estaban adoctrinando para recibir la primera comunión. Así que tranquilos que no es tan transcendente la cosa.  

En aquellos oscuros tiempos en los de la creencia de que “la letra con sangre entra”, bueno, quizá la sangre no llegara al rio, pero sí que los castigos corporales eran los que primaban: largas puestas de rodillas, alguna que otra bofetada y, algún que otro coscorrón con el puño cerrado y el dedo corazón sobresaliendo  para que percutiera con fuerza sobre la pobre cabeza del indefenso aprendiente.

viernes, 17 de marzo de 2023

Otras historias

En el libro Capa y Espada de Fernando Fernán Gómez me encontré con estos versos

La carne la, sangre y sudor
se llevan las provisiones
quedos están los millones
y Olivares, gran señor,
Alcañices cazador,
Carpio en la cámara está,
Monterrey es grande ya,
don Baltasar presidente…
Las mujeres de esta gente
nos gobiernan … ¡Bueno va!

martes, 6 de diciembre de 2022

Encuentro

* Dedicado especialmente a todos los que todavía recuerdan los repiques (conciertos) que nos regalaba el Sr. Manolo “el Chivo” 

La UNESCO declara el repique de campanas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

Aquel fue un día raro. Gentes provenientes de todo España, incluso del extranjero, todos hijos de la Villa, se reencontraban en la plaza, pero extrañamente ninguno sabia cual era la razón que allí los había traído. Algunos no habían vuelto al pueblo desde pequeños. Eran hijos de funcionarios que se fueron allá donde los destinos de sus padres los habían llevado. Pero los más eran nativos, descendientes de padres y abuelos aborígenes, o sea, alcañiceños lígrimos que habían emigrado en busca de una vida mejor. 

miércoles, 27 de abril de 2022

El Tratado de Alcañices

El próximo 12 de septiembre se cumplen setecientos veinticinco  años de la firma del acuerdo  que ha pasado a la historia como la Concordia o Tratado de Alcañices. Dicho acontecimiento se formalizó en la fortificada villa de Alcañiças en 1297, negociado por la alta nobleza y firmado por los reyes de Castilla Fernando IV (por el que ejercía como regente su madre María de  Molina, ya que Fernando tenía solamente 12 años) y  de Portugal Dinis I.  En ese acto pactaron, entre otras cosas: la ratificación de compromisos matrimoniales, la defensa y protección de sus reinos frente a terceros, cesión de tropas por parte de D. Dinis e intercambio de territorios, varios de los cuales ya pertenecían de facto al otro; lo que conllevó   la delimitación territorial, el establecimiento de la frontera, entre uno y otro reino. Circunstancia  que, con escasas variantes, sigue vigente en la actualidad. 


 Ambos monarcas vinieron acompañados   por la nobleza y la alta curia de sus respectivos reinos. Probablemente en ese tiempo la villa fue una de las localidades de Castilla que  más gente albergaba. La presencia del rey  hizo  que Alcañiças fuera  durante esos días, todo un mes,   como la capital del reino. Al ser la corte itinerante, donde estaba el monarca estaba la capitalidad. Los Templarios, con el maestre de Castilla Rodrigo Yáñez a la cabeza, orden a la que en varias ocasiones distintos reyes habían concedido y confirmado el señorío de Alcañices, ejercieron de  anfitriones.

domingo, 3 de abril de 2022

UN DÍA CUALQUIERA DE MEDIADOS DEL SIGLO XX EN LA PLAZA MAYOR DE ALCAÑICES

Vista de la Plaza Mayor de Alcañices en la década de los 80 del pasado siglo. 

       


    No  ha amanecido y ya los hermanos Román Losada -Manolo, Paco y Antolín- suben la cuesta de La Herradura y cruzan la plaza camino del horno para  comenzar los trabajos de la elaboración del pan. Hay que hacer las tortas pronto y atender a los clientes madrugadores. Es posible que sea una de las últimas veces que Manolo, el mayor de los hermanos, haga este recorrido, ya que en unos días va a casarse con una chica de San Vitero y tiene previsto establecerse allí para poner una panadería. 


    El siguiente en aparecer, aunque en dirección contraria, sube por Castropete hacia la calle del Hospital, es Manuel Noro “Vila”. Es uno de los dos churreros que hay en el pueblo. Tiene la churrería en el bajo de la casa de la viuda de Monforte, la “Roja”, (apodo que le viene   del color de su pelo, no por ideología), y quiere tener los churros para cuando llegue el  coche de línea en el que vienen clientes. Algunos  son habituales: Rafael el del Bostal, Damián, de Rábano, con sus piedras de variscita en el bolsillo y también algunos de Nuez. Van a Zamora a médicos, negocios y/o a consultas con abogados. Inocencio, el conductor, y Manolo “el del Correo”, el cobrador, también pasan todos los días por la churrería a tomar un café con leche, unos churritos y, si cuadra, una copichuela de aguardiente que en el autobús no hay calefacción. Al autobús sube "Felismina", va a ver a Manolo Augusto “el de la Elisa”, su marido, que unos días antes lo pillaron con el fardo y lo llevaron para Zamora.