La relación de los festejos la voy a contar de forma cronológica.
jueves, 19 de marzo de 2026
Días festivos en Alcañices en otros tiempos. I parte
La relación de los festejos la voy a contar de forma cronológica.
Días festivos en Alcañices en otros tiempos. II parte
Los días uno, dos y tres de julio eran, y son, las dedicados a la Virgen de la Salud. Siendo también el dos muy importante en lo comercial aunque en este sentido hay muchas diferencias, sobre todo en lo referente a productos. Ahora hay mercadillo, antes la oferta era de herramientas agrícolas. Trataré de cómo y que se ofrecía antes.
El día 1 la plaza del convento y alrededores se llenaba de aperos para los trabajos de siega, trilla, acarreo y de todo lo necesario para las faenas agrícolas propias del verano. Los artesanos de Cantalejo traían y ofertaban trillos, yugos, trasgas, biendas, bieldos, horcones, tornaderas de madera y de todo lo necesario para realizar las labores agrícolas veraniegas.
domingo, 18 de enero de 2026
El Ciclo agrícola en Alcañices
Podría haber titulado este relato “Ciclo agrícola en Aliste” pero, aunque supongo que la manera de realizar y organizar los trabajos sea idéntica, como es Alcañices lo que más conozco, me voy a limitar a relatar como se hacían en la Villa.
La forma de cultivar los cereales era por año y vez, esto es: se hacía barbecho, lo que significaba que a las tierras se las dejaba un año de descanso. Había dos faceras, manera de designar cada uno de los sitios que se sembraban cada año. Una al este: la de Sahú -entre la carretera de Rabanales y la de Zamora- y al oeste la del Teso de las viñas -desde la carretera de San Vitero a la de Tres Marras-. Eso influía en el tiempo en que se acotaban y desacotaban los valles de Sahú y de Palazuelo. O sea, cuando se permitía o no que los ganados podían pastar en ellos.
miércoles, 26 de febrero de 2025
El contrabando
Desde una navaja de Malhadas o de Palaçoulo hasta un televisor de color o una cubertería, cuando en España -o “en este país” como dicen ahora los políticos- estaban muy caros los pasábamos de Portugal. Alguna ventaja tiene que tener la cercanía.
sábado, 30 de septiembre de 2023
¿Quién es Dios?
No piensen que este aparatoso título es una tesis teológica o filosófica, se trata sencillamente de contar las repuestas que dio a las preguntas que le hicieron a una niña a la que estaban adoctrinando para recibir la primera comunión. Así que tranquilos que no es tan transcendente la cosa.
En aquellos oscuros tiempos en los de
la creencia de que “la letra con sangre entra”, bueno, quizá la sangre no
llegara al rio, pero sí que los castigos corporales eran los que primaban:
largas puestas de rodillas, alguna que otra bofetada y, algún que otro
coscorrón con el puño cerrado y el dedo corazón sobresaliendo para que percutiera con fuerza sobre la pobre
cabeza del indefenso aprendiente.
viernes, 17 de marzo de 2023
Otras historias
martes, 6 de diciembre de 2022
Encuentro
* Dedicado especialmente a todos los que todavía recuerdan los repiques (conciertos) que nos regalaba el Sr. Manolo “el Chivo”
La UNESCO declara el repique de campanas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
Aquel fue un día raro. Gentes provenientes de todo España, incluso del extranjero, todos hijos de la Villa, se reencontraban en la plaza, pero extrañamente ninguno sabia cual era la razón que allí los había traído. Algunos no habían vuelto al pueblo desde pequeños. Eran hijos de funcionarios que se fueron allá donde los destinos de sus padres los habían llevado. Pero los más eran nativos, descendientes de padres y abuelos aborígenes, o sea, alcañiceños lígrimos que habían emigrado en busca de una vida mejor.
miércoles, 27 de abril de 2022
El Tratado de Alcañices
El próximo 12 de septiembre se cumplen setecientos veinticinco años de la firma del acuerdo que ha pasado a la historia como la Concordia o Tratado de Alcañices. Dicho acontecimiento se formalizó en la fortificada villa de Alcañiças en 1297, negociado por la alta nobleza y firmado por los reyes de Castilla Fernando IV (por el que ejercía como regente su madre María de Molina, ya que Fernando tenía solamente 12 años) y de Portugal Dinis I. En ese acto pactaron, entre otras cosas: la ratificación de compromisos matrimoniales, la defensa y protección de sus reinos frente a terceros, cesión de tropas por parte de D. Dinis e intercambio de territorios, varios de los cuales ya pertenecían de facto al otro; lo que conllevó la delimitación territorial, el establecimiento de la frontera, entre uno y otro reino. Circunstancia que, con escasas variantes, sigue vigente en la actualidad.
Ambos monarcas vinieron acompañados por la nobleza y la alta curia de sus respectivos reinos. Probablemente en ese tiempo la villa fue una de las localidades de Castilla que más gente albergaba. La presencia del rey hizo que Alcañiças fuera durante esos días, todo un mes, como la capital del reino. Al ser la corte itinerante, donde estaba el monarca estaba la capitalidad. Los Templarios, con el maestre de Castilla Rodrigo Yáñez a la cabeza, orden a la que en varias ocasiones distintos reyes habían concedido y confirmado el señorío de Alcañices, ejercieron de anfitriones.
domingo, 3 de abril de 2022
UN DÍA CUALQUIERA DE MEDIADOS DEL SIGLO XX EN LA PLAZA MAYOR DE ALCAÑICES
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| Vista de la Plaza Mayor de Alcañices en la década de los 80 del pasado siglo. |
No ha amanecido y ya los hermanos Román Losada -Manolo, Paco y Antolín- suben la cuesta de La Herradura y cruzan la plaza camino del horno para comenzar los trabajos de la elaboración del pan. Hay que hacer las tortas pronto y atender a los clientes madrugadores. Es posible que sea una de las últimas veces que Manolo, el mayor de los hermanos, haga este recorrido, ya que en unos días va a casarse con una chica de San Vitero y tiene previsto establecerse allí para poner una panadería.
El siguiente en aparecer, aunque en dirección contraria, sube por Castropete hacia la calle del Hospital, es Manuel Noro “Vila”. Es uno de los dos churreros que hay en el pueblo. Tiene la churrería en el bajo de la casa de la viuda de Monforte, la “Roja”, (apodo que le viene del color de su pelo, no por ideología), y quiere tener los churros para cuando llegue el coche de línea en el que vienen clientes. Algunos son habituales: Rafael el del Bostal, Damián, de Rábano, con sus piedras de variscita en el bolsillo y también algunos de Nuez. Van a Zamora a médicos, negocios y/o a consultas con abogados. Inocencio, el conductor, y Manolo “el del Correo”, el cobrador, también pasan todos los días por la churrería a tomar un café con leche, unos churritos y, si cuadra, una copichuela de aguardiente que en el autobús no hay calefacción. Al autobús sube "Felismina", va a ver a Manolo Augusto “el de la Elisa”, su marido, que unos días antes lo pillaron con el fardo y lo llevaron para Zamora.
lunes, 10 de mayo de 2021
CALLE DE LA FUENTE, ÚLTIMO PASEO
| Calle de La Fuente (FOTOGRAFÍAS DE JOSÉ RAMOS VAQUERO) |
Para mí, y creo que para la mayoría, esta calle empieza donde termina la plaza del Reloj y lleva este nombre la que continua hasta la fuente y la que se abre bordeando la muralla. Hasta no hace mucho, supongo que ya no, la que va hasta la fuente se llamaba José Antonio.
Después del comercio de la Chata
hay una vivienda que pertenecía a Francisco España. Este señor se había
marchado de Alcañices hacía tiempo y dejo en el pueblo, en casa de Tomás España, a su hija Manolita. Cuando volvió era prácticamente un
desconocido. Manolita estaba casada con Gamaliel Sánchez y el matrimonio vivió
en esta casa.
En la siguiente, que estaba
construida sobre cimientos de durísima peña, vivía la familia de Manuel Míguez “el
Zorrico”. Recuerdan aquello de: mi madre es mi tía y mi tía es mi madre.
Era una familia grande, varios hijos y varias hijas. Las hijas eran, siguen
siendo, guapas, una de ellas, Julia,
continua en la Villa y alguna de las
hermanas suelen venir en el verano, sobre todo en las fiestas de San Roque.
domingo, 2 de mayo de 2021
PLAZA DEL RELOJ Y LA OBLIGA
Subiendo a Dentro la Villa desde la plaza, se abre esta plazuela. En la acera de la derecha tiene la entrada la vivienda de la familia de José Calvo y Josefa Leal. A la farmacia se accede por la plaza. La casa llega hasta la calleja del Reloj a la que dan las traseras de las de la plaza. En esta calleja solo existe una vivienda que pertenece a Alberto Pérez. En la esquina está la Torre, cubo de la muralla, que da nombre al recinto. Voy a reproducir lo que escribí en 1984 en las tesina para obtener la diplomatura de Graduado Social que titulé Historia y Socio–Economía de Alcañices. “El reloj está instalado en un cubo de la muralla. Es un torreón semicilíndrico de mampostería y piedra de sillería rematado por un tejado de pizarra sobre el que está instalada una forja de hierro que sostiene la campana dominando todo el pueblo.
Si pasas por Alcañices,
No preguntes que hora es
Porque el reloj de la Villa
Da la una y son las tres.
lunes, 19 de abril de 2021
LA ATALAYA
Bajando por Castropete, justo antes de llegar al Mesón, tomamos la salida a la derecha. En la primera construcción, un corral deshabitado, que pertenece a Mercedes Santiago Campos, donde convivió con los aperos de labranza Isidro Santiago Gago, solterón empedernido.
La siguiente casa pertenecía a Antilo Bermúdez y a Virginia, su mujer. Antilo
era albañil y trabajaba por los pueblos de Aliste. No llegué a conocerlo
pero fue un personaje de quién oí contar muchas anécdotas. Tenía dos hijas y deseaba
tener un hijo, y aunque hacia todo lo posible, no venía. El día que su mujer le
dijo que estaba embarazada salió muy contento a contárselo a Baldomero,
compañero de trabajo y amigo del alma, a quien, dándole un abrazo le dijo: hermanico ya engendré. Y nació Joselito, que
fue en Madrid empresario en la construcción, con quien tomé algún vinito en la
capital. Entre las canciones del repertorio
de Antilo estaba esta:: Al obrero a los
diez años luego lo enseñan a trabajar, en cambio al rico lo miman para que
pueda desarrollar. Y luego llegan las quintas el rico pone el dinero y al pobre
le toca cargar siempre con el mochuelo. Tenía fama de ser de izquierdas y, por hacerle
una gracia, cuando el 19 de julio del 36 vino al pueblo una escuadra de falangistas,
le mandaron a uno para que se aposentara en su casa. Una mañana le pidió para lavarse jabón de olor y
Antilo, que ya estaba muy quemado con él, casi lo tira por el balcón. Su
familia, muy asustada, le decía: padre no
lo mate, no lo mate. No pasó nada, el falangista era amigo de los que lo
enviaron a vivir a la casa y estaba avisado de cómo era Antilo. Aunque aquellos
no eran tiempos para esas jugarretas.
miércoles, 7 de abril de 2021
LA CALLE CASTROPETE
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| Calle Catropete (FOTO de José Ramos Vaquero) |
domingo, 14 de marzo de 2021
SAN ANDRÉS, LABRADORES Y PÉREZ MARRÓN
martes, 16 de febrero de 2021
El Cuesto, Los Pájaros y La Bomba
| Vista de El Cuesto desde el comienzo de la calle de San Andrés |
Empezamos hoy de paseo por la plaza del Cuesto, sitio en el que nos iniciábamos en los juegos de calle -los juegos siempre eran en la calle- los niños de Labradores y de las calles que recorreremos hoy.
Como el espacio no estaba cementado, jugábamos a los juegos en los que la tierra era imprescindible para ello. Por ejemplo: las Islas, pequeños círculos entrelazados, con variadas dificultades (piedras, peña, etc.) en los que se iba clavando un pincho de hierro intentando no errar hasta llegar a la última. Si el clavo no quedaba hincado, vuelta a empezar. El Círculo, que consistía en una circunferencia trazada en el suelo, que se dividía en dos semicírculos, uno para cada jugador. Desde tu parte clavabas tu pincho en la del adversario y con el pincho trazabas una raya, siempre sin mover los pies ni levantar el clavo, y esa parte marcada pasaba a ser tuya. Así, hasta que toda la superficie del círculo pertenecía a uno de los contendientes. El Quirio, trozo de madera dura como de 12 ó 14 centímetros, con punta en los extremos, al que desde un círculo, a golpe de una paleta de madera se alejaba lo máximo posible, ya que el adversario pretendía introducir en el círculo tirando desde el sitio donde había caído. Si lo lograba, pasaba a posicionarse dentro y el de dentro se iba fuera. Al que defendía el círculo para que el quirio no entrara, no se le permitía utilizar el cuerpo, solo la paleta. En ese espacio pasábamos el tiempo con todos los juegos, socializantes como diríamos ahora, que no detallo, pues harían muy largo este relato. Así que, a caminar.
miércoles, 27 de enero de 2021
De vuelta por la calle de La Herradura
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| Vista actual de la calle de La Herradura desde la esquina del ayuntamiento. |
Como hemos descansado desde el anterior paseo por esta calle, bajamos la cuesta para iniciarlo donde lo dejamos el otro día, así que iniciamos la subida hacia la plaza.
En la margen izquierda del río (como estamos en España no se llama Angueira) empieza el Prado del Marqués, que acababa bastante más arriba de donde lo hace, pues han construido sus casas Narciso Baladrón y María, y la de Pedro y Sagrario. El prado se lo compró Crispín al Marqués y se lo vendió a María y Narciso, aunque antes se había segregado la parte donde se edificó la casa de Pedro y Sagrario. Esta casa la construyó Francisco González Gil, guarda forestal, en el terreno que, según tengo entendido, le cedió el actual marqués Juan M. Osorio, en agradecimiento por algún servicio que Gil le había prestado.
María y Narciso hicieron la casa que ocupan en la actualidad y están en posesión del prado. Antes del ensanchamiento de la carretera y de la remodelación de los puentes, al empezar la curva había un huerto que, como era de Obras Públicas, lo cultivaba el Sr. Martín Gago, capataz de los camineros de la zona.
Cuando este espacio era solo prado, lo tenía en arrendamiento el Sr. Julián “Julianico” y para allí llevaba las vacas a pastar. Acompañando a las vacas había un carnero, con cuernos grandes y retorcidos, que testaba en cuanto se le citaba. Ni que decir tiene que para los chavales aquello era un reto divertido. Cuantas veces Julianico o la Srª Elvira nos corrían vara en mano.
domingo, 17 de enero de 2021
Calle de la Herradura
Continuamos los paseos por las calles de la Villa, protegidos con la mascarilla y guardando las distancias. Hoy lo hacemos por la calle de Braganza o Cuesta de la Herradura que por estos dos nombres se la conoce. En este paseo me acompaña Ángel Cerezal, nacido y criado en ella, por lo que tiene un conocimiento de las cosas, la gente y aquí acontecido desde los años cincuenta del S. XX. Como yo, creció en un bar, circunstancia que le permitió conocer, relacionarse, tratar a gente y oír hablar de sucesos y personas que algunos desconocen totalmente.
En la acera de los números pares -por la que empezamos el recorrido- los edificios, desde la plaza hasta la primera calleja, no tienen nada que ver con los que había en la época de la que este paseo trata. Todos están reedificados y no siempre para bien.
Echamos a andar por la cuesta abajo, y como el primer edificio lo incluí en el paseo por la calle del Hospital, nada más añadiré a lo que dije de él cuando hice el paseo por allí; aunque tenía el acceso principal por esta calle por una hermosa puerta de postigo a un portal que daba al taller de la zapatería, negocio de la familia, al que daba un balconcillo en el bajo.
lunes, 4 de enero de 2021
Dentro la villa
miércoles, 13 de mayo de 2020
Por la Calle de San Francisco, con Jesús Barros. (Final del recorrido)
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| Calle de San Francisco con el cubo del reloj al fondo durante los años 20 del pasado siglo. |
sábado, 2 de mayo de 2020
Por la calle de San Francisco
| Comienzo de la Calle de San Francisco desde la Plaza Mayor. (FOTOGRAFÍA: Daniel Ferreira) |






