miércoles, 13 de mayo de 2020

Por la Calle de San Francisco, con Jesús Barros. (Final del recorrido)

Calle de San Francisco con el cubo del reloj al fondo durante los años 20 del pasado siglo. 


Si hay algo que justifique este relato es precisamente que recuerda lo sucedido entre las fotos que lo acompañan. Una corresponde a los años 20 del pasado siglo y otra a la realidad. La primera es esperanzadora, transmite sensación  de que se avanza,  la segunda muestra el estado en que se encuentra actualmente esta calle. Ojalá signifique que para levantar primero hay que caer. Soy pesimista.

En el número dos de la calle estaba la casa de Luis España. Tenía la fachada de granito y una reja de forja salvaguardando la ventana. A esa ventana   subíamos para protegernos de las vacas, cuando los encierros en san Roque se hacían por esta calle. Debía de ser muy fuerte y estar muy bien sujeta a la pared, aguantaba a muchos. En los primeros años de la década de los cincuenta dieron la orden de encalar las fachadas. ¡Blanquearon hasta la del convento! Luis España se plantó, dijo no, y la casa siguió luciendo sus piedras. Se decía que Luis, abogado aún que no ejercía, era “raro”, desconfiado, de difícil trato y tacaño. Cuando la comisión para fiestas que menciono en el otro lado de la calle, unos cuantos fuimos a pedirle colaboración económica. Llamamos, abrió la puerta y  mandó que pasáramos al despacho que tenía a la izquierda del portal. Sentados, nos echó una filípica anti taurina y cuando, con la cabeza baja, nos levantamos para salir, dijo: - Esperad. Abrió la caja y puso en nuestras manos un billete de mil pesetas. Todos salimos con los ojos a cuadros.

sábado, 2 de mayo de 2020

Por la calle de San Francisco

Comienzo de la Calle de San Francisco desde la Plaza Mayor. (FOTOGRAFÍA: Daniel Ferreira)



San Francisco supongo que es el nombre que lleva la calle desde la construcción de la iglesia y del convento de franciscanos que a mediados del S. XVI Francisco Enríquez de Almansa erigió en su honor. Yo tengo la teoría de que la hizo para salvar a su hija Ana que, acusada de hereje, no sufrió condena en el auto de Fe de Valladolid (Ver el Hereje de Miguel Delibes). 

La calle dejó de llamarse así en la época de Franco y pasó a ser General Mola, aunque solo en la teoría. Los de Alcañices siempre la llamamos San Francisco. El cambio del nombre de las calles siempre ha pasado afortunadamente desapercibido, para la gente carecía de importancia. No somos mirados en eso, bueno, ni en nada. A la circunvalación me remito.

lunes, 27 de abril de 2020

Vamos a la Plaza



Vista panorámica de la Plaza Mayor de Alcañices. (FOTOGRAFÍA: Daniel Ferreira)
Aunque no está muy centrado, el edificio del ayuntamiento preside la Plaza. En Alcañices hay más plazas pero esta es la Plaza por antonomasia En tiempos anteriores desde sus  balcones se leían los bandos, se declamaban las proclamas y daban los partes de la guerra. El edificio actual es posterior a 1975 y, es mi opinión, no mejoró ni en estética  y creo que ni  en  disponibilidad para la prestación de servicios al público y eso que fue ampliado con la comisaría de policía y la casa de Tomás España. El antiguo tenía unos arcos de piedra de granito, en el soporte del primer arco pusieron la primera fuente de grifo del agua de Cubillas, que felizmente, y gracias a Tomás Domínguez Parra, “Chepita”, siguen en el pueblo adornando el patio de las escuelas. De cómo y cuándo el edificio fue derruido, existe un vídeo realizado por Jimmy, el marido de Sara. Por las mejillas de algunos que lo vieron rodaron las lágrimas.

lunes, 20 de abril de 2020

La calle del Hospital

Calle de El Hospital vista desde la Plaza Mayor de Alcañices. (FOTOGRAFÍA: Daniel Ferreira)

Tina  Gallego me llamó para comentarme que en el paseo por la calle los Labradores había algo que no se ajustaba a la realidad. Tenía razón y  le agradecí la puntualización. Charlamos un rato y me preguntó que si iba a escribir de otras calles y otras gentes. Le dije que no me atrevía, pero con esto del confinamiento, que parece que va para largo, voy a atreverme a hacerlo de sitios en los que de pequeño corría y jugaba. Entonces  los niños éramos los  dueños de las calles, no había en ellas ni un solo coche y podíamos correr sin problemas por todos los sitios.
 Escribo basándome únicamente en mi memoria, por tanto es posible que la descripción que hago no coincida con la que otros tengan de los lugares que describo. Todo puede ser.

Esquina a los Labradores estaba la Alhóndiga, institución que creó el primer marqués de Alcañices, Francisco Enríquez de Almansa, junto a su mujer la toresana Isabel de Ulloa, al tiempo de la del hospital de san Nicolás. Ambas fueron registradas en la misma escritura y dotadas con juros que los marqueses tenían en Zamora, Toro y Valladolid. Estas fundaciones tuvieron problemas en su comienzo, pues la marquesa en los tiempos de su creación se fue para Toro sin haber firmado la escritura. 

miércoles, 15 de abril de 2020

Última jornada del paseo por la calle Labradores.

Vista de la calle Los Labradores (FOTOGRAFÍA: Daniel Ferreira)


Habíamos subido la empinada cuesta de la calle, nos habíamos introducido en el espacio  que se abre hacia la derecha y ahí lo dejamos. Hoy vamos a caminar hasta la calle del Hospital, que es la parte  que nos queda por hacer. Como es una zona llana, creo que lograremos hacer el recorrido sin tropiezos.

Lo primero que nos encontramos es la casa de Ángel Lorenzo de la Iglesia “Anchil” en la que vivió con su mujer y donde se criaron sus cuatro hijos. En los años cincuenta, la vivienda sufrió un incendio del que quedó maltrecha, pero la solidaridad de los vecinos -nadie o muy pocos tenían seguro de incendios- hizo que el edificio fuera levantado de inmediato. Los labradores, tanto de la misma calle como de otras de la localidad, con sus carros transportaron las piedras necesarias para levantar el nuevo edificio. También alguno que sabía de albañilería colocó piedras  y la casa quedó dispuesta, incluso mejorando la anterior. 

viernes, 10 de abril de 2020

Tercera jornada del paseo por los Labradores

FOTOGRAFÍAS: Daniel Ferreira

¡Cómo se nota que soy mayor! En los tiempos que aquí se tratan bajaba y subía la calle corriendo en cinco minutos, ahora me va a llevar cuatro jornadas. Veo que lo que pasa rápido es el tiempo, va absorbiendo nuestra energía, nos parasita,  por eso nosotros cada día vamos  más lentos. Esta reflexión me hace recordar los versos de Cervantes en  el Quijote del Dialogo entre Babieca y Rocinante: B. 
Metafísico estáis /R. es que no cómo.
Bueno, dejémonos de filosofías y a empezar con ánimo la cuesta que es empinada.

domingo, 5 de abril de 2020

Continuación del paseo por la calle Labradores de Alcañices.

FOTOGRAFÍAS: Daniel Ferreira

Estas descripciones las hago en la distancia basadas en los recuerdos y vivencias que tengo de la niñez. Del relato del paseo anterior he corregido algunos errores que son  la consecuencia de fiarme de mi vieja memoria. Seguro que en este también los hay, si algún lector los detecta le ruego que me los señale  para corregirlos, lo agradecería. El relato unas veces está   en pasado y otras en presente, es una mezcla de los dos tiempos. Me siento  acompañado por los casi quinientos lectores que  están haciendo estos días el recorrido conmigo por eso a veces utilizo el plural.

Continuamos el paseo por la calle los Labradores.